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domingo, 25 de septiembre de 2016

¿Velázquez aprendió de Herrera a usar la escoba?

Velázquez estuvo como aprendiz en el taller de Francisco de Herrera en 1610, estuvo 8 o 9 meses, ¿porqué?, Seguramente porque el padre de Diego Velázquez que era notario eclesiástico, es decir escribiente Episcopal, para que enseñaran a escribir al niño buscó al más idóneo iluminador y grabador de estampas de aquel momento en Sevilla, que fuera un experto calígrafo , y ese era Herrera.

Grabado de Francisco de Herrera sobre la beatificación de San Ignacio.
Estampa calcográfica de 1610
El padre de Dieguito Velázquez lo sacó de aquella escuela en 1611 y lo pasó al taller de Pacheco. Yo creo probable que el propio de Herrera lo pudiera derivar al taller de Pacheco, viendo las cualidades para dibujar y pintar que tenía el niño. Los historiadores, dicen que el maestro era una mala persona que trataba mal al chiquillo, y por eso se fue; yo no lo creo. Lo voy a intentar explicar al final.


La Historia dice de Francisco de Herrera que pintaba con brocha y escoba. ¿Y esto qué significa?
Suena a pintor de brocha gorda, ¿verdad?

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Si vemos este detalle del "Jardín de las Delicias" del Bosco, no podemos decir que pintaba con brocha, porque hay degradados de color, perfilados muy finos a pincel, puntitos y rayitas. Usa pinceles de pelo largo para rotular, badanas para mezclar el color, y seguramente una lupa.


 Francisco Herrera, el Viejo. Extraído de la web de subastas Fernando Durán. San José con el Niño (O/L, hacia 1630-1640, 112 x 82,5 cm) del sevillano Francisco Herrera, el Viejo (hacia 1590-1656)
En este san José con el niño se puede entender lo que significa pintar con brocha (según creo yo), el paño amarillo es una mancha grande y matizada; variaciones sobre el propio color amarillo. No hay líneas de separación entre zonas de distintos tonos, ni rayitas ni puntitos Seguramente la zona de color amarillo es una veladura lo que quiere decir que debajo ha pintado con blanco, y ha puesto encima pintura transparente para conseguir luminosidad. Está pintado al óleo, lo que le permite al pintor fundir los distintos tonos. El amarillo indio era un color muy caro y muy característico de Herrera, pocos pintores españoles de aquella época lo usaban. ¿Viendo el fondo podríamos pensar que lo ha pintado con una escoba?, de eso nada.

Herrera se gustaba en esas grandes manchas de color brillante, en el cuadro de abajo: "Los desposorios...", Son rojas, y azules.

Desposorios místicos de Santa Catalina- Museo de Sevilla. La foto la he hecho yo mismo con el móvil.


En este detalle de la firma se puede observar como la parte de fondo está hecha realmente con brocha, y los detalles de las flores o la firma con un pincel bastante grueso, y de un solo trazo, sin perfiles.

Pacheco, maestro de Fco. de Herrera y de Velázquez, no hacía esto; no usaba los óleos, sino que pintaba al temple (parecido a la témpera de hoy día). Como se puede ver en su Santa Inés del Museo del Prado también hay degradados de color, perfilados muy finos a pincel y puntitos  en las luces de las perlas. Trabaja con pinceles de rotular y badanas para mezclar el color.

Santa Inés .1608. Óleo sobre tabla, 103 x 44 cm. Detalle. Museo del Prado.

Así que Velázquez lo tuvo que ver en el taller de Herrera y no en el de Pacheco. 

Velázquez lleva este concepto al límite. Como se puede ver en este detalle de Las Meninas, en que se observa como el vestido es una pura mancha, y el trazo de la brocha está presente en los detalles y en los lazos. El óleo que usaba Velázquez, con mucho aceite es muy cremoso y esa untuosidad forma parte de su pintura.

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Volviendo a los historiadores, el famoso Ceán Bermúdez (por tener una calle en el monopoli, porque en España por desgracia la Historia casi no interesa), dice que: "cuando no tenía discípulos, que era muy frequente, mandaba a su criada bosquejar los lienzos quién lo embarraba con brochones y escoba, y antes de que se secasen los colores, formaba él con una brocha  las figuras y ropajes". Como dije en la entrada anterior: Ceán Bermudez vivió alrededor del año 1800, 175 años después de haberse muerto el susodicho Francisco de Herrera, así que esta anécdota de la cridada no puede ser más que una leyenda o una invención, porque los historiadores coetáneos del pintor como Lázaro Díaz del Valle o el propio Pacheco no lo dicen.

Las brochas en el siglo XVII son los pinceles de hoy día, y las escobas lo que llamamos brochas, escobillas o paletinas.

Llenar una zona de un color matizado, sobre todo si el color es muy puro, como los rojos, azules o amarillos que hemos visto, es bastante difícil, porque el color no se te puede ensuciar, ya que si se ensucia se vuelve gris, marrón o verdoso. Esta dificultad del uso de color tan puro, para una pintura realista, implica un proyecto previo, y mucha destreza. Está al alcance de los verdaderos maestros, no de los aprendices.

Detalle de "La visión de San Basilio". Fco Herrera.
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Detalle de "La fragua de Vulcano". Diego Velázquez.

Conclusión: la Historia se basa muchas veces en rumores y los historiadores han maltratado a un gran pintor, que en su vida tuvo muchos problemas por negarse a ser examinado en el gremio de pintores, durante 19 años, y que se vio obligado a irse a Madrid por un problema de un robo que cometió su hijo, y que cuando pidió ayuda a Velázquez una vez allí, este se la negó y no quiso hablar con él. Aunque está claro que influyó en la formación del más grande de todos que es Diego Velázquez. Francisco de Herrera, un genio.

Pdta: Poco usó Velázquez el amarillo indio de esta manera, pero está en "La fragua de Vulcano". La próxima entrada irá sobre los colores, su precio y su fabricación tradicional.

martes, 23 de agosto de 2016

Francisco de Herrera "El Viejo" PARTE I. El mal carácter.



Francisco de Herrera "El viejo" siempre me había resultado un personaje odioso.

Esto es tenerle manía a alguien sin conocerlo. Lo mismo me pasa con Cristiano Ronaldo o con Hanna Montana, que no los soporto cuando salen en televisión, pero a estos al menos los he visto comportarse o tener actuaciones que, aunque sean montajes, a mi me han hecho pensar que no casan conmigo.

Francisco de Herrera fue el primer maestro que tuvo Diego Velázquez, que entró en su taller cuando tenía diez años y salió de allí unos meses después, rompiendo el contrato de aprendizaje para pasar a ser aprendiz de Francisco Pacheco, el que sería a la postre su suegro y su valedor.

Siempre se ha dicho, y yo lo he leído en varios libros, que Francisco de Herrera tenía muy mal carácter, trataba muy mal a Dieguito Velázquez y que por eso el aprendiz salió escaldado de aquel taller de pintura. Velázquez es un personaje impresionante, un creativo que hablaba varios idiomas y que dejaba a la gente boquiabierta por su capacidad de pintar divinamente, rápido y con mucha verdad. Impresionó a todos, incluyendo reyes y papas. Me impresiona a mi. 

Por eso Herrera el Viejo me caía mal.


Y en este verano de lecturas vespertinas, ha aparecido en varios libros, y me he dado cuenta de que se trata de un pintor magnífico, con una calidad al alcance de muy pocos, con una técnica parecida a la de Velázquez como podéis ver en el detalle de arriba. 

Entonces me fui al museo de Sevilla. Allí hay tres cuadros suyos y corroboré que pintaba maravillosamente, como podéis ver en el detalle del cuadro "Visión de San Basilio" que he fotografiado con mi teléfono. 



Los cuadros sn tan grandes que no se puede fotografiar la parte superior, así que me he descargado esta reproducción (que no es muy buena) de Internet.
  

Pues en este verano de lecturas velazqueñas he sacado en conclusión que seguramente eso no fue así. Que ese mal carácter lo describió el historiado Ceán Bermudez, (el que tiene una calle en el monopoli) alrededor del año 1800 ( 175 años después de haberse muerto el susodicho Francisco de Herrera) lo que quiere decir que no lo podía saber porque no lo conoció a él ni a nadie que lo conociera. Los historiadores coetáneos de Francisco de Herrera como Lázaro Díaz del Valle no lo describen como una persona especialmente desagradable, sino como uno de los mejores pintores del momento, y además dicen que también fue discípulo de Pacheco, y esa debe ser la verdad.

El hecho de llamarse Herrera "el Viejo", aumenta la sensación desagradable y te lo hace imaginar como un "viejo cascarrabias", cuando solo era diez años mayor que el propio Velázquez. Le decían Herrera el viejo para no confundirlo con su hijo: Fco. Herrera el mozo (o el joven), también pintor del que hay un cuadro en el Museo.



¿Y qué fue lo que aprendió Velázquez de Herrera? y ¿porqué estuvo aprendiendo en su taller?

Me lo voy a guardar para la siguiente entrada, para no hacerme pesado, así que dentro de poco colgaré una segunda parte.

Hay otros artistas geniales de los que ha trascendido su mal carácter como Miguel Ángel Buonarotti, Vincent van Gogh, Juan Ramón Jiménez o Luis Cernuda.

Hanna Montana (que ya sé que se llama Miley Cyrus) ha sido ella sola la que ha creado su personaje, así que la perdono. ¿Quién habrá hecho que me caiga mal Cristiano Ronaldo? 

¿Y qué importa?

Suerte señores.

domingo, 22 de julio de 2012

Cosas que he visto en las Meninas y que no había visto antes.

He pintado con mis alumnos del insti una réplica de Las Meninas de Velázquez para colgarlo en un hueco de escalera y que todos las personas que la usen lo vean. 

Pero para mí, que soy un asiduo lector de todo lo relacionado con Velázquez, también ha significado un aprendizaje del propio cuadro. He sentido cosas en las que no había reparado y creo que vale la pena contarlas. No voy a repetir ideas que están en todos los libros, son solo curiosidades que no había leido en ninguna parte.
Vamos a ello:
El encuadre fotográfico. Parece que el cuadro ha sido recortado. Aunque está perfectamente compuesto, hay algo que me parece muy raro. 

  •  (Nº 1 de la imagen) Desde el lado derecho por el que entra Nicolasito Pertusatto para fastidiar al perro, justo sobre su cabeza se ve un marco de un cuadro, solo se ve un listón y produce sombra sobre la pared. Esto es difícil de entender. No se sabe bien de qué se trata. Es innecesario.
  • (Nº2) Al enanito Nicolás, que entra por la derecha, le ha cortado el culo.  ¿Cuando has visto un cuadro con una figura que está entera dentro de la obra, con el culo fuera? No tiene lógica.
El ritmo lineal creado por los puntos de color bermellón y rojo. Los hay en todas las figuras delanteras, las atrae hacia adelante, ayudando a crear mejor ilusión de profundidad. Pero lo más gracioso es que están alineados en una línea curva casi espiral, muy de arabesco decorativo. Muy barroco. 

Los círculos cerrados de los personajes, crean espacio de profundidad. Uno pasa por las cabezas de las figuras de la izquierda, otro pasa por las de la derecha y sale del cuadro por la derecha, dejándonos la evidencia de un espacio a la derecha que no vemos pero intuimos, y el tercero pasa por las figuras delanteras, es azul y te incluye a ti, que eres el espectador.

La menina que le está dando un jarrillo rojo a la infanta. O sea que iba detrás de ella por el palacio con el jarrito para que se lo tomara. Después de darme cuenta de esta cuestión, me he enterado gracias a mi amigo Enrique Morán, que las mujeres de la época se comían, literalmente, estos jarritos. Barro cocido y pintado al engobe, les producía un efecto blanqueador de la piel pues les obstruía ligeramente el conducto biliar y esto las hacía estar pálidas por lo que era un asunto de belleza. Además les daba cierta coloqueta somnolienta agradable, y enganchaba. ¡Qué cosas!  


María barbola y Nicolás Pertusatto son muy rubios. María era alemana y Nicolás italiano, una era profesora de idiomas y el otro apenas sabía hablar.

Pintar con los alumnos una cosa así enriquece a estos, en varios sentidos; el primero es que conviven con la obra de cerca. Ellos cuando pintan no hablan, hablan los de alrededor pero los que están en la faena no, pues  se concentran y reflexionan en cuestiones como: 
  • ¿cómo hago para que la pintura que yo pongo se parezca a la del pintor original?, 
  • ¿lo tengo que hacer todo en fresco para que los colores se fundan en esta cabeza?, o 
  • ¿cómo restriego la pintura para que estos colores tan oscuros se parezcan pero sigan siendo diferentes?, y 
  • ¿porqué pintó Velázquez a esta enana?, o 
  • ¿este que entra por la derecha es un niño o una niña?. 



Yo como profe también meto la mano en la pintura pues no hay mejor ejemplo para un aprendiz que ver trabajar al maestro. Cuando estudiaba en la Facultad de Bellas Artes, los profesores nos hablaban pero no pintaban delante de los alunnos. Los profesores que lo hacían eran los más respetados, eran verdaderos maestros que ejercían su maestría. Un ejemplo es Don Miguel Pérez Aguilera a quien todos sus alumnos reconocemos como un genio.

Es importante perderle el respeto, reírse y bromear con el arte. Esta es la única manera de sentirlo cercano y bueno. A nadie le gusta algo aburrido, a ver si los profesores aprendemos esto. En la foto se ve como le pusimos a la infanta Margarita un bigote de plastilina para celebrar el cumpleaños de una alumna. ¡Felicidades Clara!. Luego ese bigotillo desapareció por arte de magia y no quedó rastro.

Yo soy profe de instituto, y por lo tanto funcionario. Y como premio a mi trabajo, recortes. Me voy a volver como los funcionarios de los chistes.





viernes, 18 de septiembre de 2009

Carpetazo a Velázquez

Me gusta tanto la obra de Velázquez que me puedo poner pesado.
Así que esta es la última entrada que le dedico a Dieguillo.

Pintó muchos cuadros maravillosos que los españoles apenas conocemos:

  • Unos porque están en Inglaterra desde que se los llevó el ratero Wellington, son cuadros muy buenos como la famosa Venus del Espejo, u otros como "Cristo después de la flagelación contemplado por almas cristianas" de la National Gallery.


  • Hay otros cuadro menos conocidos en España como esta cabeza de ciervo. No sé a quién quiso retratar con este cuadro pero realmente es extraño y bonito.


Hay otro con unos animales disecados en el Palacio Real que es realmente feo. En el Arte también tiene cabida lo feo, como en las novelas románticas de muerte (Frankenstein o Nosferatu) y tragedia o en la películas de Tarantino, que son feas y son Arte.


  • Otros porque los dejó en Italia, tierra que él amaba y en donde se encontraba realmente bien como este que uso para despedirme: el retrato del "Barbero del Papa". Este hombre cuando se jubiló dijo: "Me retiro porque estoy harto de pelar papas".

viernes, 11 de septiembre de 2009

LOS COLEGAS DE VELÁZQUEZ

Era pobre de nacimiento y se codeaba con gente de mucho dinero y poder, porque era un trepa. Pero tuvo una juventud y unos amigos también pobres con los que se divertiría cuando pudiera, como todos los chavales.

SUS COLEGAS
Tenía que yo sepa dos amigos:


Alonso Cano. Tenía un año menos que Diego. Estudió en el taller de Pacheco también, pero solo durante un año o dos. Fueron amigos toda la vida. Alonso es otro monstruo de la pintura y de la escultura. Granadino de nacimiento. Fue un individuo delgado de nariz aguileña y hermosas orejas. Su padre era carpintero de retablos y tenían la casa y el taller en Triana. Triana siempre fue un barrio chungo, hasta los años 90 en que los pisos empezaron a costar un dineral. Alonso Cano, como casi todos los que vivían en Triana tenía mucho peligro, era pendenciero y algo navajero. Ole mi barrio. Este retrato se lo hizo Velázquez, seguramente lo guapeó bastante. También podría ser (en los cuadros en azul) el S. José de los Reyes magos y uno de los del Almuerzo, no lo tengo muy claro.




El otro colega era este que sale en la foto. No sé como se llamaba, pero era amigo de Diego y más o menos de la misma edad. Por el fenotipo yo creo que podía ser muy bien de Castilblanco o de Burguillos (es una suposición). Por el peinado a lo Marcelino, y por lo que cuenta Pacheco en "El arte de la pintura" era un chavalito de pueblo. Está en la "Vieja friendo huevos", en las dos versiones del "Aguador de Sevilla" y en "Los Reyes Magos", también en "El Almuerzo" del Museo de Leningrado (aunque yo creo que este cuadro tan malo pudo no hacerlo Diego).
Si existe un dios de la pintura, debe tener esta cara. En rojo.





Yo me los imagino a los tres, más algún que otro hermano de Diego (que tenía un par de ellos más o menos de su misma edad) tomandose un tinto en "El Rinconcillo", o parándose en la venta de San Jerónimo, para escuchar una coplilla y ligar con las camareras, camino de Santiponce para trabajar en el retablo de San Isidoro del Campo. Chavales de 16 o 17 años, cultos y modernos con algo de dinero en el bolsillo...

PARA FINALIZAR UN COTILLEO.
Dieguito Velázquez vivía en Sevilla. Sevilla era la ciudad más poblada del sur de Europa, tenía unos 150.000 habitantes, y mucha guasa. Con 18 años se casó con la hija de su maestro Francisco Pacheco.
Pacheco era sobrino de un histórico alto cargo eclesiástico de la Catedral de Sevilla (famoso porque intervino en el diseño del Giraldillo). La familia Pacheco era sanluqueña, la tierra de los Duques de Medina Sidonia.
Los de Medina Sidonia eran la familia española más influyente, y al mismo tiempo peligrosa y respetable para la casa real. De hecho el duque de Medina Sidonia quiso convertirse en Rey de Andalucía, independizando Andalucía como habían hecho los portugueses con Portugal. No fue una broma, tenía el apoyo de Francia, Inglaterra y la misma Portugal (su hermana era reina de allí), y tenía mucho dinero y un gran ejército.
En 1640 (vivía Velázquez en la corte de Madrid), el Conde-Duque de Olivares descubrió la trama debido a un chivatazo. Al Duque de Medina Sidonia lo trincaron con las manos en la masa y no le hicieron prácticamente nada, solo le quitaron sus posesiones de Sanlúcar de Barrameda y tuvo que firmar una carta de arrepentimiento, mientras que al Marqués de Ayamonte, su lugarteniente lo encarcelaron, condenaron y degollaron.
El rey era Felipe IV, pero el que realmente mandaba era el Conde-Duque de Olivares, que también era sevillano, familia del de Medina Sidonia (todos provienen de Guzmán el Bueno), y que fue el que enchufó a Velázquez en la corte.

Diego iba con su suegro a tertulias en la Casa de Pilatos, propiedad del Duque de Medina Sidonia, en Sevilla.

Total que Velázquez desde chico se intentó codear con gente influyente, porque era UN TREPA como su suegro. La diferencia entre los dos era que Velázquez pintaba de maravilla y Pacheco no, por eso Diego consiguió ser una persona importante y su suegro no.

sábado, 5 de septiembre de 2009

VELÁZQUEZ NO ERA CREATIVO
















De toda la obra de Velázquez encuentro creación en Las Meninas y en Las Hilanderas.

En Las Meninas es posible que su idea de representar el propio hecho de pintar lo hubiese copiado. Divinos barrocos que sabían más que Briján.
Velázquez sabía hablar Castellano, Francés, Italiano, Latín y Portugés.


En las Hilanderas, creo que no hay parangón en la Historia,
nadie antes había pintado una máquina en movimiento, y reflejado el efecto visual que produce. Y no tenía cámaras de vídeo ni de fotografía, tan solo cámara oscura.










En las figuras pudo imitar los Gemelos Ignudi de la Capilla Sixtina, y seguramente Miguel Ángel ya los había copiado de alguien anterior. No lo digo yo solo, también lo dicen Angulo y algunos más.








En el libro "Velázquez pájaro solitario", poéticamente habla Ramón Gaya de Velázquez y su obra. Dice que no era creativo, de ahí he sacado mi idea. Pero también dice que Velázquez no tiene color, y eso se debe a no haber visto los cuadros después de ser limpiados en los años 80. Pobre Ramón Gaya, se lo perdió.
Para mí el color de Diego es el azul de prusia (es un azul de ultramar con un toque de verde esmeralda), está en todos los cuadros de su época madrileña. En la Hilanderas está en el vestido de la mujer del fondo, y en la falda de la que tiene la madeja en la mano. Rodea el azul de tantas tierras rojas y amarillas, que brilla por contraste como el centro de una diana.
Del libro veo muy acertado el título porque Diego era un pájaro, y desde que se fue a Madrid lejos del arte de sus colegas de aquí de Sevilla, de la tabernitas y de las comidas divinas que hacía la señora Pacheco, probablemente un emigrante solitario que estaba deseando largarse a donde fuera, como a Italia por ejemplo.

¡Pero como pintaba!.
Que nadie lo dude, es padre del Impresionismo y por tanto del Arte Contemporáneo.
En otra entrada os lo cuento.