domingo, 7 de febrero de 2016

JIMÉNEZ ARANDA. Esto es pintar bien y lo demás son cuentos chinos.

Los dulces del Santo, de Jiménez Aranda. 
No tenéis más que mirar esos rostros para comprender qué clase de pintor era.

¿Un dulce señora?
¿Habéis visto la buena que está la chavala del abanico?


Ay, yo no quiero que engorda mucho. Pero qué estas hablando, anda toma uno. 
¿Me está usted mirando el pecho?







Pero tiran los papeles al suelo.

Y en el fondo, los enamorados.
A estos cuadros llenos de personajes con casacas los llamamos cuadros de "CASACÓN".

José Jiménez Aranda era contemporáneo de Fortuny, y como Fortuny hizo cuadros de casacón, el estilo de moda en la época por influencia de los cuadros y cartones para tapices de Goya. Esta manera de vestir de los personajes entonces tenían un aire retro, como si hoy día pintásemos en los cuadros personajes vestidos de rockeros de los cincuenta. Esta era la vanguardia de la pintura a mediados del siglo XIX.

Ahora a estos pintores andaluces geniales los llamamos fortunianos, cuando fue Fortuny quien vino aquí a Andalucía a aprender de gente como Jiménez Aranda. Fortuny era un genio, y Jiménez Aranda también. Fortuny era un jimenezarandiano y los dos unos goyescos.

Brindis del torero en Sevilla
Brindis del torero, por Fortuny. Lo pintó en Sevilla en 1868.

Es curioso como los andaluces denostamos a nuestros genios, nuestra cultura y nuestra capacidad mientras los demás agrandan a los suyos. Qué vamos a hacerle,¡así  somos! nadie es profeta en su tierra, pero en Andalucía menos. 

Todas estas fotos las hice en la exposición de los fondos de la Fundación Cajasol, ahora son propiedad de la Caixa. Se me ocurre como broma que ¿y si ahora empiezan a decir que Jiménez Aranda era catalán, como hicieron con Picasso?

Estas son otras obras de Jiménez Aranda que había en la exposición:



Postdata: Después de visto esto me entran muchas dudas sobre las vanguardias que significan que cualquiera puede ser pintor. Esto es pintar bien, y lo demás son cuentos chinos.

jueves, 17 de septiembre de 2015

El mecenas de Sevilla.




Los pintores sevillanos lo conocemos de sobra, se llama Fernando Rodríguez. Como veis no tiene un apellido de abolengo. Lleva toda la vida compartiendo con nosotros la profesión. Aquí en Sevilla no hay mecenas adinerados, ni grandes coleccionistas, ni tampoco artistas de mucho renombre, lo que sí hay es muchísimos pintores. Fernando es nuestro marquetero. El mejor marquetero que conozco, y conozco a unos cuantos. En su día llevó una salas de exposiciones de éxito en el centro, y exponía a gente que empezaba; allí lo conocí yo en el año 1992. Después no he dejado de mantener contacto con él. En su Facebook, en el lugar donde se ponen los estudios que cada uno tiene, reza : "Estudios: Todo lo que tiene que ver con el Arte", y esa es la pura verdad. 





¿Y mecenas porqué? os preguntaréis: 




  • Seguramente que tiene una de las colecciones de Arte más grande de Sevilla. Se ha ido quedando con obras de todos los pintores y grabadores de calidad que han pasado por su taller. 
  • Ayuda a los artistas, muchas veces me ha facilitado a mi, y a muchos otros poder hacer exposiciones bien enmarcadas, sin tener muchos recursos.
  • Acude a todas las exposiciones que puede, y lo hace porque le encanta
  • Y además en su taller, aunque está en un polígono, tiene una sala de exposiciones de lo más encantadora, donde exponen pintores que quieren que su obra se vea. Todos pasamos por allí, y todos vemos las exposiciones, pude ser la sala que más visitas tenga en Sevilla. Es el mayor mercado de arte que en Sevilla hay. 
Y a base de echarle valor, es uno de los organizadores de 


que se va a celebran en Sevilla del 15 al 18 de octubre de este 2015. 

Y en su taller, en medio de mil cuadros te encuentras este cartelón...


Aquí tenéis el enlace del evento creado en Facebook

 
La verdad es que la Historia del arte está plagada de gente como Fernando, que sin ser ricos, ni famosos, ni politicos, ni aristócratas, impulsan el arte desde la base. Un ejemplo Roulin, el cartero que ayudó a Vincent Van Gogh por simple amistad o Kahnweiler que hizo de marchante de Picasso cuando ninguno de los dos tenía dinero.

El bisabuelo de Fernando era el maravilloso pintor Fernando Tirado, cuyo cuadro "La emboscada mora" tantas veces fui a ver al Museo de Sevilla, y recuerdo haberlo estado admirando durante largo tiempo con Juan Palomo Reina y con Kike Morán. Tengo que escribir una entrada sobre este artista andaluz aquí en el Blog, porque no se puede pintar mejor. 
Fernando es el marquetero que entiende a la persona que le trae algo para enmarcar. Tiene un precioso taller que está trabajado de verdad. 

El taller está en la Calle Cloro número 7

Postdata: cada vez que hago una exposición, alguien con buena intención me viene diciendo que va a asistir tal o cual persona que tiene mucho dinero, o que es famoso, o que es un galerista o artista importante. Yo hace ya más de veinte años que rehuyo de ellos, porque te ponen la cabeza loca y despistan la atención de los demás de lo verdaderamente importante que son los cuadros, y encima suelen pretender que les regales algo. La gente que mantiene vivo el Arte, en general son gente corriente, sensible, que necesita rodearse de objetos que le transmitan, los colocan en las paredes de su casa y se sienten orgullosos de ello. Por eso mis cuadros no valen miles de euros, porque quienes me los compran no podrían pagarlos; si me los comprasen los famosos los vendería al triple. El arte tiene que tener calidad siempre, y vale lo que la gente quiere pagar por ello, porque nadie compra algo malo por muy barato que sea. "Esto creo yo".

martes, 18 de agosto de 2015

HIJOS DEL AGOBIO

Las castañuelas
siembran pétalos negros
sobre las penas.

Hay dos maneras de expresar en pintura:

  • Expresionista, que conlleva dolor, pena, queja, amargura, desamor, violencia etcétera.
  • Y clásico, que transmite alegría, felicidad, amor, técnica, belleza, etcétera. 
 El expresionismo es propio de pueblos que sufren. Yo soy un pintor poliédrico, la cara más visible es clásica, pero también tengo un perfil expresionista, lo soy desde pequeño, va en mi cultura y cada vez me gusta más. 
Quiero hacer aquí una reflexión sobre el expresionismo en el sur de España, y las sensaciones que me transmite. 

1º El Flamenco es la expresión artística genuina del sur de España. Antes era un Arte casi completamente expresionista que hablaba de pena y de fatiguitas, hoy día se ha exportado y vuelve cargado de ínfulas mercantiles, porque para vender algo es más fácil si es bonito. Ahí está la verdadera discusión de los puristas, ¡qué pena!

2º La pintura.

En los años setenta, cómo me impresionaban cuando yo era pequeño los cuadros de Eduardo Naranjo (extremeño), estaban de moda. Qué historias tan serias me contaba, yo no las comprendía pero las admiraba.Era una renovación del surrealismo más cercano a mi. Más gris. Esas ropas vacías, sin rostro, atadas, eran propias de parias de la tierra como muchos de los que veía yo en Guillena, mi pueblo.














Era la base de toda una corriente artística pura, reivindicativa, potente y real que se desarrolló a finales de los 70 y principios de los 80. Uno de los maestros de mayor calidad de esta corriente artística es Paco Cortijo. 

 Paco Cortijo. "Mujer con plato vacío".

Y en la estampa polular con impresionantes grabadores como Paco Cuadrado,  al que tengo el gusto de conocer personalmente.

Entre los 80 y principios de  los 90 Cristóbal Toral, con su realismo fantástico y su historias de emigrantes.

3º El diseño. En el conjunto de España a esta estética se la llamó Underground, en referencia a la cultura de los artistas del Metro de las grandes ciudades. Pues bien, aquí no había metro, ni autopistas, ni nada. Esto estaba en las raíces de nuestro propio pueblo. Esta estética era tan verdadera que llegó a la música, como esta portada de "Hijos Del Agobio" de Triana de Máximo Moreno.

 

Ahora parece que no hay artistas que se ocupen de este tema. ¿Porqué?


El lunes pasado, en el programa de Canal Sur TV llamado "Los descendientes", se vio una escena en el hogar del pensionista de Vélez Rubio (Almería) en que la presentadora preguntaba a los presentes, que eran muchos, ¿quién había emigrado para trabajar y vuelto a su pueblo jubilados?, y levantaron la mano casi todos. Hombres y mujeres.

Aquí tienes el vídeo, dura menos de dos minutos, ten cuidado de verlo desde el principio.


Volviendo a la pintura.  Además de Picasso (emigrante andaluz, hijo de emigrantes andaluces), que influyó en todos; como antecedentes podemos ver a estos dos grandes artistas:


:
Años 50: En la forma se aceptan principios creados por el genio jiennense Rafael Zabaleta. Es un artista de una generación anterior, su obra busca expresar la belleza de una sociedad rural y pobre pintando campesinas hermosas y rotundas que hacen felices las tareas del campo, pero no lo consigue del todo, pues en cuadros como este plasma la realidad del momento, de un campesino que nos saluda feliz con cuatro alimentos producto de su trabajo y el vino para no pensar.









Años 20
Julio Romero de Torres. "Nuestra Señora de Andalucía". Se basa en el Flamenco y cuenta historias realistas muy duras con las imágenes de los fondos y unos personajes que permanecen impasibles posando alrededor de una muchacha, chivo expiatorio de la sociedad y un esquema compositivo que recuerda a las pinturas religiosas.












Habrá quien piense ¡"a mi me va bien"!¡Todo esto es un rollo, una antigualla! Lo fácil que se olvidan las cosas. No quiero extenderme, ni hablar de Historia, pensadlo vosotros, porque hay mucha tela que cortar.

¿Y el futuro de vuestros hijos y nietos? Artistas por favor dejad un hueco para protestar...

* La soleá de inicio es de Fernandez Moreno.
*Queréis escuchar "HIJOS DEL AGOBIO", la aportación de Jesús de la Rosa



* Mi cuadro titulado GINEBRA un aquelarre medio goyesco medio surrealista bajo el techo de Barceló  en la Sala de los Derechos Humanos de la ONU en el Palacio de las Naciones de Ginebra, en Suiza. Cerca de dónde viven mis queridos familiares emigrados. Los personajes están asombrados o asustados de lo que hacen, los dodecaedros que arrastran son formas imposibles, matemáticas y demoniacas, otros símbolos son el diablo con el maletín, el ordenador portátil y alguna que otra tiara. 



Moraleja: en la España de final del siglo XIX y principios del XX, la industria se instaló en el norte de España, lógicamente, por la cercanía a Europa en un mundo con unas vías de transporte horrorosas; pero digo yo, ¿hoy día no se puede poner en cualquier lado? En pleno siglo XXI siguen siendo los mismos los que tienen que emigrar. Ya está bien.

viernes, 3 de julio de 2015

"Esta es la luz que hay en la imprenta San Eloy de Sevilla, en el mes de abril a las dos y veinte mientras los trabajadores almuerzan". Joaquín Sáenz.

Cresta de la automatic. 1983.
"El taller de la imprenta es, para mí otro paisaje; un paisaje entrañable en cuyos patios, pasillos, cristaleras, toldos, máquinas, alienta con la poesía sencilla del trabajo diario, la mayor parte de mi vida transcurrida".   Joaquín Sáenz.


Joaquín Sáenz es un magnífico pintor figurativo andaluz.

En la Casa de la Provincia, está la exposición permanente de un conjunto de pinturas que realizó usando como motivo los paisajes interiores del edificio en que tenía su estudio.
Este edificio albergaba un taller de imprenta. La obra más antigua es del 1971 y la más moderna de 1986. A lo largo de esos 15 años pintó otros muchos cuadros, y su estilo evolucionó lógicamente, lo que sería interesante de estudiar, no me voy a meter en esos terrenos para no hacer esta entrada del blog demasiado larga, pero te reto a que lo pienses.....

LAS PUERTAS

Cristalera azul a la luz. 1972
La imprenta era propiedad del padre del pintor, se trataba de un edificio grande,  que además era la vivienda familiar. Seguramente el edificio no se construyó con esa función de ser una imprenta, y en los cuadros se ve como se mezclan máquinas con azulejos y puertas, más propios de una vivienda que de una industria.

Desde el zaguán. 1976.
Desde el zaguán. Detalle.





















El hecho de pintar un mismo interior en distintos momentos de luz, y separados por años, añade a la visión de estos cuadros un valor impresionista, (como el de la Catedral de Rouen de Monet) de atmósfera, color y pincelada .
En el detalle de "Desde el zaguán" se puede observar su manera de pintar, con soltura, rapidez y suavidad, de velazqueño  y resbaladizo óleo. ¡Magnífico!

Desde el zaguán (última versión 86-87)

EL RELOJ

Frontal con reloj. 1975. 
Frontal con reloj. 1975. Detalle.
El reloj es una constante en un lugar de trabajo, omnipresente para los trabajadores en lugar alto y visible como fruta prohibida. A las tres no se queda vacío el espacio,  la presencia de las personas está en las notas adheridas a la pared. Seguro que cuando miramos este cuadro lo asociamos a personas que conocemos.

Para los "pintores de paisaje" el tiempo es una dimensión. Debes trabajar a las mismas horas del día, en un espacio temporal corto para que la luz no cambie, quizá por eso nos gusta (y me incluyo) que aparezcan los relojes, porque queda de esa manera constancia de estos datos. 

En el siguiente cuadro: "Frontal con reloj y Macarena", Joaquín ha pintado el mismo espacio del taller, once años después. No se conforma con representar la hora del día y nos coloca además un almanaque con la Virgen de la Macarena, que sitúa al espectador en un lugar, una hora y un mes del año. 



Frontal con reloj y Macarena. 1986

Un trabajo que se ha quedado a medias, con un papel ilegible sin terminar sobre la máquina de escribir, una metonimia de la persona que allí trabaja. MUY BONITO,  o al menos a mi me lo parece.


Frontal con reloj y Macarena. Detalle.
En un juego aclaratorio para alguien que no tuviese muchas ganas de pensar, el cuadro prodría titularse:
"Esta es la luz que hay en la imprenta San Eloy de Sevilla, en el mes de abril a las dos y veinte mientras los trabajadores almuerzan".


EL ESTUDIO

Es un espacio diferente. Tiene un techo inclinado y opaco, y objetos de pintor. Tengo la sensación de que debía estar en la planta alta.

Interior de estudio. 1982.
Interior de estudio. 1982.





















EL PATIO DE MÁQUINAS

Hay varias representaciones de un patio lleno de máquinas. Bajo una cristalera con un toldo de quita y pon.
Se me ocurre jugar a buscar aquí partes de la casa que aparecen en otras pinturas, como la puerta acristalada con vidrios azules, o un arco de sujeción que quizá podamos ver del otro lado.

Patio de maquinas en horizontal. 1977.

Patio de maquinas en vertical. 1972.

Patio de maquinas en vertical 1976.

Patio de maquinas en vertical. Primera versión. 1972.



Los comodines o chilabetes 1978
LOS OBJETOS

Estos cuadros, a los que hay que sumar el que abre esta entrada "La cresta del automatic" que he puesto en primer lugar porque me encanta, son bodegones en los que los modelos son objetos del trabajo, detalles propios de una profesión que ya casi no existe.

Rincón con espátula. 1983.

Rincon con latas. 1983.
Joaquín Sáenz pertenece a una generación anterior a la mía y estaba en plenitud cuando yo empezaba. Es curioso como sin ser un pintor popular ni mediático y en medio de la vorágine de los años 90 (de la moda pseudopunk de la movida de pintores con cresta que no sabían pintar) y nos influenció en mucho.

Porqué me gusta tanto esta obra:
  • Por su calidad pictórica.
  • "La justa" soltura.
  • La elegancia del color.
  • La sencillez del modelo.
  • La excelente elección de las composiciones.
  • Y porque me recuerda a otros tiempos, en que las casas se repintaban y todo se aprovechaba mucho más. Era una sociedad en la que la gente se hacía de dinero a base de ahorrar y trabajar y que parece que hemos olvidado, para vivir este sistema glamouroso de consumo que se han inventado, en el que nada vale si no está nuevo y que nos tiene a todos arruinados.
Los dos patios y la oficina. 1982.

Ventana de la oficina. 1980.
¿Porqué hago esto de escribir y perder mi tiempo para hablar de un pintor que ni siquiera conozco personalmente? Porque creo que alguien lo tiene que hacer. Porque su obra es importante, y forma parte de mi cultura, y si una persona lee esto, viene a Sevilla, a la Casa de la Provincia y se asoma a verlo, habrá valido la pena.

Por supuesto, a día de hoy (1 de julio de 2015) Loaquín Sáenz no aparece ni en Wikipedia. Es andaluz. Para nosotros los andaluces los personajes importantes de nuestra cultura son más motivo de envidia que de orgullo, y si hay alguien bueno "que se busque la vida", nadie lo va a promocionar. Hay países y regiones que encumbran a sus maestros, incluidos los mediocres; aquí borramos a los nuestros, así somos. Ahora bien cualquiera que venga de fuera se encumbra con facilidad. ¡Así nos va!  De todos modos, me consta que esto no solo pasa aquí, 

sábado, 13 de junio de 2015

Fortuny. En Internet todo el mundo lo copia todo, y lo pega, sin leerlo y sin preocuparse de lo que pone

Esta entrada la escribí en junio de 2014, y la rematé con mi cuadro en junio de 2015.


La historia del Arte se divide en dos: antes y después de Fortuny, decía Salvador Dalí.
A Fortuny lo descubrí cuando estudiaba en la Facultad. mis amigos Juan Palomo y Kike Morán flipaban con él y me lo contagiaron (les doy las gracias por esto).

Ahora lo retomo pues estoy pintando una versión de "La vicaría" su cuadro más famoso. Como podéis ver el cuadro es una maravilla.


He estado buscando información en internet, y resulta que como todo el mundo copia y pega, todos los blogs y webs al respecto dicen lo mismo, con los mismos datos, errores y omisiones, y en el mismo orden. Los libros son también reiterativos, parece que hoy día los escritores copian y pegan, más que investigan. Yo no voy a repetirlos, pero para aquellos que quieran saber, cuelgo aquí el vídeo de youtube en el que también se dice lo mismo, y con ello cubro el expediente.


Lo que a mi me llama la atención de este cuadro es:
Después del primer vistazo, en medio de la escena un hombre semi desnudo con una capucha. Si yo entro en una sacristía de una iglesia y me encuentro un tío así vestido salgo corriendo seguro.
 Según las webs y libros es el demandadero de las ánimas del Purgatorio. ¿Qué es un demandadero de las ánimas del purgatorio?
Se ve que en las iglesias había la tradición de pedir una limosna, y que con ella se salvaba un alma que estuviera en el Purgatorio. Va encapuchado y con el torso desnudo.  En el detalle de abajo:

De la bandeja sale una figurita de un niño que sale de unas llamas en actitud de ruego, y en la bandeja hay unas monedas y unas llaves, del pecho del hombre cuelga una lamparita de barro cocido, y está hablándole a través de la máscara a la señora que se ha dado la vuelta para atenderlo. No quiero ni pensar lo que pasaría hoy día si un tío medio desnudo y encapuchado se pasase por la iglesia pidiendo a los feligreses, es surrealista, pero real. Esto se hacía.





Detrás está este personaje napoleónico, con la mano en el pecho y el brillo del cristal de las gafas. ¡Qué gracioso!. Lo imagino como un séneca pedigüeño y borrachín, o con la cabeza perdida  que se pasa allí el día a ver si cae alguna moneda.






 Y este torero viejo, con su cuadrilla. Están esperando a que termine la firma de los novios. La manola de su lado es su pareja y se abanica como teniendo flato por calor. Yo creo que son gente con menos poder adquisitivo que los que se están casando, y están esperando para casarse ellos, tomarse de dichos o quizá son la comparsa que animará la boda en una capea. y con unas coplas, algo así. 
La novia y los familiares. Hay una mujer que debe ser su madre que está detrás de la novia, las dos son la misma modelo, pero a la madre la ha pintado un poco más corpulenta, abanicándose a golpes en el pecho con un abanico azul, La novia se ha quitado un guante para firmar, y habla por lo bajinis con una de su misma edad que se inclina para oír. A su izquierda una mujer, tocada con un velo negro, llora; es el llanto de la abuela, que pierde a su niña. El personaje de la derecha con su fajín rojo es un militar, invitado que le da caché a la boda.

El novio firmando ante el cura y un entendido que puede ser notario de lo que sucede. El cura está despeinado porque se acaba de destocar.


El cura viejo, verdadero párroco de la iglesia, que discute cuestiones económicas, ajeno a lo que está sucediendo, y esperando a que todo termine para tomar nota en los enormes libros de registro, y cobrar.






Un sobre lacrado que se ha caído en el suelo, y que he señalado con una flecha en la foto siguiente, ¿que nos querrá decir el pintor con este símbolo?, seguro que se refiere a los secretos que guardan los personajes. Está un poco arrugado como de haberse caído de un bolsillo.

El último de los pormenores de contenido que me llaman la atención es el bacín brillante para quemar carbón con un soporte precioso que está a la izquierda del sobre, (en la foto solo se ve un trozo pero en el cuadro está completo), ahora está vacío porque es tiempo de calor. Este símbolo se ha repetido mucho en la iconografía de los pintores españoles de principios del siglo XX. Es un símbolo que se refiere al amor carnal, al sexo.

La manera de pintar de Fortuny, con pequeñas pinceladas flotantes, para crear atmósfera. Se ve que Fortuny había mirado mucho a Veermer. Las de Veermer son sensiblemente más pequeñas como se en la pared del cuadro La Lechera del que he puesto aquí un detalle para poder comparar.




El craquelado. El cuadro está pintado sobre una tabla, que seguramente ha sufrido muchas tensiones de dilatación, y se ha craquelado mucho. Es una pena, seguro que Fortuny ponía las capas más finas de óleo sobre las más gruesas, lo que produce este tipo de craquelado.

Dicen todos los libros y las webs que  la tabla, la compró en el Rastro madrileño. Si te preguntas porqué no pintar en una tabla nueva, pues porque en aquella época no existían las magníficas tablas fenólicas de contrachapado que hay hoy, y había que usar tablas de madera noble, como caoba o ébano que costaban un dineral o se encontraban en el mercado de viejos, después de haber desmantelado algún mueble; se reutilzaba todo, y el hecho de que la tabla fuera vieja hacía que estuviese completamente seca, y ni se alabeara ni dilatara.

Para finalizar pienso que si Fortuny estuviera vivo y pintase hoy de esa misma manera, lo catalogarían como un pintor impresionista y costumbrista. Al final de su vida, sus cuadros eran la comidilla del Arte en París, todos los pintores lo vieron y lo admiraron, en la casa Goupil, en donde este cuadro se vendió por una fortuna y estuvo expuesto mucho tiempo.

  • ¿No será que Fortuny influyó en los impresionistas que comenzaron su experiencia en aquellas mismas fechas?
  • Pues seguro que sí.
  • Entonces: ¿porqué no lo ponen como antecedente del Impresionismo en la Wikipedia?
  • Porque en Internet todo el mundo lo copia todo, y lo pega, sin leerlo y sin preocuparse de lo que pone.
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Mariano José María Bernardo Fortuny y Marsal. Reus, 11 de junio de 1838 – Roma, 21 de noviembre de 1874) Le encantaba Sevilla y vivió mucho tiempo en Granada, y en Roma y en París. Las temáticas flamencas, taurinas y árabes le gustaban mucho como a todos los románticos. Murió muy joven, tengo entendido que tenía la venenosa costumbre de chupar los pinceles de acuarela para colocar las cerdas en su sitio. La verdad es que fue un pintor maravilloso. 

Tuvo y tiene innumerables seguidores. El mejor quizá fue  José Jiménez Aranda, (Sevilla, 7 de febrero de 1837 - 6 de mayo de 1903). También merece la pena ver su obra.Sobre todo cuando soltó el lastre imitar a Fortuny.
La rebotica. José Jiménez Aranda.

Postdata: 

Gritaba un demandadero delante de un cuadro, diciendo: Quien diere una limosna à esta imagen, sacará una alma del Purgatotio. Llegóse uno, y puso un real de à ocho en el plato;y preguntó: Hermano, habrá salido ya el alma del Purgatorio? Respondió el demandadero: Si señor, así lo creo. Pues, hermano, dixo el otro, venga a mi real de à ocho, que si ha salido el alma, no será tan necia. que se vuelva à él.

Del libro: Floresta Española y hermoso ramillete de agudezas, motes, sentencias y graciosos dichos de la discreción cortesana, de Francisco Asencio. Pág. 168. Es Castellano antiguo, por eso la ortografía.

Y por fin aquí está mi cuadro.