domingo, 25 de enero de 2015

Mamá yo quiero ser artista. Carmen Laffón y el Facebook

Llevo un tiempo dándole vueltas a esta idea, no en vano me dedico a la enseñanza tanto como a la pintura y veo en alguno/a de mis alumnos la ilusión por ser artista, dedicarse a la escultura, pintura o dibujo, en alguna de sus distintas manifestaciones. No puedo evitar verme reflejado en ellos, y me da miedo de que tengan unas pretensiones erróneas sobre su futuro profesional, porque yo también tengo esa ilusión, y como sabe más el diablo por viejo que por diablo, después de 15 años de pintor profesional sé algunas cosas que hay que hacer públicas para que nadie se engañe.

Estuve viendo la exposición de Carmen Laffón en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. Carmen es una artista reputadísima. Sus cuadros se venden a precios desorbitados, no hay más que meterse en Internet y buscar, para darse cuenta de que un cuadro no muy grande de esta artista vale de 30.000 € en adelante. Pero he conocido, de personas muy cercanas a ella, que Carmen ni mucho menos es rica, y que la exposición magnífica que he visto, le cuesta el dinero. Porque esos 30.000€ no son para ella, son simplemente su precio en el mercado.

-¿Porqué los euros no son para ella?
- Porque el marchante se lleva la mitad, y los impuestos los paga ella, y el trabajo y los materiales y  mantenerse en el candelero cuesta dinero. Además el cuadro cambia de manos y se vuelve a vender y entonces ella ya no recibe ni un euro de esa transacción, y todas estas transacciones están en Internet y nos sirven para valorar el precio de las obras de esta artista, 
-¿Entonces esos artistas multimillonarios que conocemos, como Andy Warhol por ejemplo?, os preguntaréis.
- Alguno tiene que haber. 

En el Facebook, que es actualmente mi único medio de promoción de mi pintura, pertenezco a varios grupos de artistas y personas relacionadas con el arte. En particular hay uno que se llama 1º Grupo de pintores figurativos, en el que todos, o casi todos somos eso: "pintores figurativos", y hay actualmente (25/01/2015) 18.325 miembros. O sea, que entre los pintores figurativos (quedan fuera los que no lo son, que serían otro tanto, pienso yo) que están en el Facebook (quedando fuera los que no están, lo que podrían ser 100 veces esta cantidad) hay 18.325, de distintos tipos ¡claro!, mejores y peores, profesionales y aficionados, pero todos orgullosos de lo que pintan y deseando enseñarlo, ¡por algo están en este grupo!. Hago mis cuentas y en el mundo puede haber dos millones de pintores figurativos. ¡Es una barbaridad! Alguno se hará rico, no es más que cuestión de probabilidad.
Si en vez de artistas plásticos pensásemos en cantantes y bailarinas en vez de dos millones hablaríamos de cientos de millones.

- ¿Quién se hace rico con esto del arte?
- Los artistas desde luego no.

Los pocos que se hacen ricos no son mejores que los otros (Van Gogh solo vendió un cuadro de todos los que pintó), solamente:

  •  reúnen las condiciones (los que no tienen nivel quedan fuera) 
  • y están en el lugar adecuado y en el momento adecuado, 
  • y son estos los que salen en los libros y por lo tanto, los que pasan a la historia.


Pero ahora existe Internet, ahí estamos todos, ¿y ahora qué, a quién van a poner en el candelero?... Pues yo apuesto por Carmen Laffón.
Tengo que hacer un apartado de reconocimiento de su magnífica expo. Me quedo con: 
  • Unos dibujos de paisajes muy atmosféricos excelentes, al pastel y al carbón, 

  • Unos cuadros en los que pinta el momento de luz desde su casa de Sanlúcar de Barrameda casi abstractos, 

  • y una de las esculturas, con bajorrelieves que ha hecho ex-profeso para esta exposición, a la que le hice un reportaje fotográfico porque me encantó.. 








Moraleja:
- Mamá, yo quiero ser artista.
-¡Ofú! Piénsatelo bien...





lunes, 29 de diciembre de 2014

El arte es cultura, no cotilleo. Pobrecito de William Turner, te ha tocado a ti.

Ayer estuve en el cine viendo la película de estreno Mr. Turner. Solo la ponen en un par de cines en Sevilla, y seguro que estrá poco tiempo en cartelera, porque es bastante mala. Dos horas y media de no pasar nada.
Se le ve pintar tres o cuatro veces en la película pero durante solo unos segundos. El director de esta película Mike Leigh, ni sabe nada de pintura ni se ha preocupado por buscar un asesor que le ayude, alguien que sepa del oficio y le impida cometer errores de bulto. Tres ejemplos:
  • aparece restregando un pincelillo sin pintura, es como cuando ves a alguien en una película que no sabe tocar la guitara y pone unos acordes que no se corresponden con lo que suena.
  • También se le ve escupir sobre un cuadro al óleo, lo que es verdaderamente tonto pues la saliva jamás diluiría el óleo,hacer eso no sirve para nada, otra cosa sería escupir sobre un dibujo al carboncillo, pastel o sobre una acuarela pues estas técnicas se diluyen con agua, y la saliva además tiene cierto poder adhesivo que podría funcionar.
  • Se ve a muchos pintores pintando sobre los cuadros enmarcados, como algo normal, con unos marcos torneados que valen una fortuna, y nadie hace eso así pues para ello hay que tener ganas de manchar el marco y perder dinero.
Es una pena porque tiene una buena fotografía en escenarios interiores y exteriores pero no se ven ninguno de los acantilados que pintó el genio, supongo que no habrán desaparecido, seguramente no están porque la labor de retoque fotográfico debe ser grande ya que hoy día todo está llenos de postes eléctricos y viviendas. Sí han reproducido digitalmente la secuencia del paisaje del cuadro "El Temerario remolcado a dique seco", han puesto en funcionamiento un tren de vapor y hay escenas de mucho vestuario y extras. Dinero abundante se han gastado en esta producción y ya se podían haber preocupado de filmar amaneceres y cielos salvajes, pero para eso hace falta dedicar tiempo y sabiduría. 

La película  imita descaradamente al "Rembrandt" genial que interpretó Charles Laughton en la peli de Alexander Korda.

Yo cometí el error de pedirle a mi hija que me acompañara y ella pasó el suplicio heróicamente, al salir me dijo: ¡vaya película, no tiene sentido y además el personaje era odioso!, un señor que iba andando a nuestro lado se volvió y nos dijo: desde luego, catorce euros tirados a la basura. Varias personas abandonaron la sala antes de terminar la película. Y en la escena de la muerte un convecino espectador dijo en voz baja "a ver si se muere ya".

Las críticas en el festival de Cannes pusieron esta película por las nubes, y a mi me han engañado. El director de esta película no se da cuenta de la resposabilidad que tiene destrozando a un personaje de cara a la mayoría de la gente, pues las películas se quedan, son como los libros.


A partir de ahora la cara de Turner va a ser la cara enfadada de Timothy Spall (me consta que es un gran actor porque lo he visto en otras, pero aquí...) que por cierto no se parece en nada al verdadero pintor,  que era mucho más agraciado, sino a su caricatura.





Lo peor de todo es que siempre estamos intentando juzgar a los personajes históricos con la moralidad occidental existente hoy día, y realmente no importa que Turner tuviese tres mujeres en su vida, o que no sintiera ningún aprecio por su verdadera esposa, ni siquiera que renegara de sus hijas o que quisiese mucho a su padre. Son apuntes interesantes para conocer al personaje, pero lo verdaderamente grande en Turner, y por lo que lo conocemos es su pintura, y esto no aparece en la película.

Esto mismo sucede en muchos biopics de pintores: Sobrevivir a Picasso, Van Gohg, Renoir, y en otros, parece que se ha puesto de moda. Aunque también hay algunas maravillas por ahí como la anteriormente nombrada "Rembrandt", o "La joven de la perla" que es una historia novelada sobre la vida de la familia de Veermer.

La moraleja de esta entrada es que a los artistas hay que juzgarlos por su obra, y no por su manera de vivir, sobre todo cuando vivieron hace más de cincuenta años, y había otra moralidad y otros medios, porque el arte es cultura,  no cotilleo, y a la gente le gusta mucho un marujeo.

Quiero hacer aquí un homenaje a William Turner para contrarrestar el efecto de lo que vi ayer, y lo voy a dejar para otra entrada, la próxima, os la debo.

martes, 25 de noviembre de 2014

Poema a la chica de la piscina de Stephen Shore


Si la calma del agua esperas
te digo que no podrá;
el repelús tremolino,
rock and roll de la luz,
es por rozar tu piel

Si amor en el aire indagas.
Abrigando está de rocío
los enseres del hotel
en que paró la memoria
de la tarde.
                     Ayer.

Vuélvete que quiero verte.
¿No puedo ser yo quien te quiera?
El confín recién desierto
bajada la escalera
sin descubrir tu identidad
sin tocar tu talle húmedo
fresco bosquejo azul,
sombra,
azulejo,
magín de la hermosura,
muchacha triste.
tu cuerpo dibujado bajo el agua
que se escapa de la piel
rebelde como una sombra
chartreuse que danza
fresco.

Setetenta y siete;
el ocho por diez
y Stephen:
¡Estate quieta pequeña!
Y quieta quedó el agua
y los vórtices de luz
y serás amada por siempre
y por siempre esperarás.

(C) Juan Charro. 2014.


A la foto de la chica de la piscina, de Stephen Shore
Ginger Shore, Causeway Inn, Tampa, Florida, 17 de noviembre de 1977. De la serie Uncommon Places

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Saliendo del baño de Joaquín Sorolla. Poema.

La gloria
redactando el agua.
Ciana la tolvanera
de espuma blanca.
Asienten  los gestos
de su cuerpo quedo
con la quilla varada,
las barcas.

En el centro una madre.
Santiamén de un beso.
Sosiega al chiquillo
la paz en el lecho
azul de cobalto
de su causa, el pecho.



¡Arrapiezo que te doy un beso!
...lengua de gato
seda y pincel.
¡Déjame mamá
que me da el carmín!
Dos y tres,
¡que te beso y beso!
¡ay como te quiero!
¡Clandestino!
                      ¡Añil!

Que el sol no queme más.
Como una vela
que nos cubre, el lienzo,
el viento detenga,
que gire y vuelva a la mar.
¿Sí, pero donde giro?
Caracolea aquí, en el blanco
liviano de plomo
que nos da la luz.

Un caramelo alzaprimo
en sus dedos arrugados.
¡Mamá pero los otros niños!
¡Acaso no están sus madres,
acaso ya no son niños!

Para captar el instante
abrazando el cuerpecillo
de rana de mil colores
y abriles no más de cinco,
brillante y resbaladizo,
objetivo de Joaquín.

Pigmentos color levante

Deja de esquilmar las redes
para jugar con  la arena
y volver pronto a las artes.
¡Marinea muchacha!
Marinea con tus manos
y tu rizada melena
Que hay que ganarse el pan!

(C) Juan Charro. 2014.